viernes, 23 de marzo de 2012

GARIBALDI (Chrysomus ruficapillus)



Este pájaro de plumaje discreto que os presento es bastante habitual en las zonas cercanas al agua. Lo veía muy a menudo sobre la vegetación palustre de la orilla del río Paraíba (RJ) Brasil como si fuera un carricero más, de hecho, es su hábitat preferido. El Garibaldi (no sé, por cierto, si tendrá alguna relación el nombre del pájaro con el héroe revolucionario Giuseppe Garibaldi) pertenece a la familia de los ictéridos, restringidos al Nuevo Mundo. Son aves pequeñas a medianas muy coloreadas; aunque en muchas especies predomina el negro mezclado frecuentemente con amarillo, naranja o rojo.



El macho luce un plumaje negro azulado, brillante, con píleo y babero castaño rojizos; la hembra es de un tono parduzco, discreto como el de otras tantas especies, apto para pasar desapercibida sobre el nido. El plumaje de los jóvenes también es de tono pardo, les sirve para mimetizarse los primeros días de vida cuando son más vulnerables a los predadores. La melodía aguda y gorjeante de su canto le hace destacar entre la vegetación lacustre donde alza su voz desde los puntos más elevados. Como es habitual en los pájaros de trino melodioso las frías jaulas de carceleros sin escrúpulos serán el futuro reducto de muchos de ellos.



Cría en pequeñas colonias y es la hembra la que construye el nido donde pone de tres a cuatro huevos que sólo ella incuba. Los pollos al nacer son alimentados por ambos progenitores hasta que abandonan el nido y se unen al grupo familiar.

El Garibaldi como el tico-tico (Zonotrichia capensis) sufren el parasitismo del tordo renegrido (Molothrus bonariensis). La hembra del tordo extrae un huevo del nido seleccionado para poner en su lugar el suyo que, incubarán las aves parasitadas sin advertir el cambio.

Se alimenta de insectos, larvas y también de semillas. Su visita en bandadas a los arrozales para alimentarse tanto de grano como de invertebrados genera malestar entre los campesinos, achacándoles éstos, un peso importante de sus pérdidas.
Se distribuye por Brasil, Argentina, Bolivia, Paraguay y Uruguay.








Postura típica de exhibición.

domingo, 18 de marzo de 2012

Tico-tico (Zonotrichia capensis)



Seguramente, habremos coincidido al pensar en el enorme parecido del tico-tico (Zonotrichia capensis) con nuestro escribano montesino (Emberiza cia) fijándonos en el dibujo listado de la cabeza. Ambos son parecidos en el caprichoso detalle cefálico, en las dimensiones, y en su distribución preferente por los espacios abiertos, donde el primero es menos montaraz y más urbano.

Este bello pájaro pertenece a la familia Emberizidae; a primera vista, se descubre su afinidad con los escríbanos tanto en el plumaje abigarrado como en la forma del pico apto para el consumo de semillas y, también, para capturar insectos sobre todo durante la época de cría.

Es el tico-tico, como se le conoce en Brasil, un ave ampliamente distribuida por toda América del Sur, excepto Amazonía, Tierra del Fuego e Islas Malvinas.
Es muy común en zonas abiertas como praderas, sierras y roquedos, humedales y lugares humanizados.



Chingolo, chincol, cachilo, copetón, pichitanca o chesy hasy, son algunos de los nombres con los que se conoce a este pajarillo en otros países.


Su longitud es de 14 a 15 cm.
Carece de dimorfismo sexual.


Sufre el parasitismo del Tordo renegrido (Molothrus bonariensis) que suele utilizarle como huésped para sacar adelante a su descendencia.

miércoles, 14 de marzo de 2012

CAPIBARA (Hidrochoerus hidrochaeris)



Recuerdo desde hace muchos años en la serie televisiva de El Hombre y La Tierra, el capitulo titulado “El rodeo de los chigüieres” dedicado a los capibaras. Entonces, la llanura venezolana se resentía debido a una anormal sequía que estaba mermando considerablemente las zonas húmedas, vitales para la fauna dependiente del agua. Los capibaras, prisioneros del líquido necesario para regular su temperatura corporal, se hacinaban en las escasas charcas que iban menguando bajo el implacable calor reinante.

Desde entonces, nunca se me olvidó el nombre de capibara o chigüiere ni el aspecto de este animal. Pero no porque fuera el mayor roedor viviente sobre la faz de la tierra, ni por sus 50 kilos de peso ni por sus 1´36 metros de longitud y 50 cm. de altura en la cruz, no; fue debido a las crudas imágenes de muerte a golpes con la que se despachaban los maceteros del llano hacia estos animales. Los maceteros son personas provistas de un grueso y duro palo similar a un bate de béisbol, utilizado para golpear en la cabeza a los capibaras hasta aturdirlos mortalmente. Los llaneros montados a caballo, se encargaban previamente por velocidad, de cercar a estos enormes roedores dejándolos a merced de los matarifes, que iban acercándose lentamente a pie para rodearlos sin dejarles escapatoria. Mientras los golpeaban una y otra vez, a unos dos golpes por ejemplar, éstos se apilaban sin escapar del rodeo mortal, pero, ¿por qué no salían en estampida a toda velocidad? Sencillamente, porque estas personas especializadas en este rudimentario trabajo sabían que, una vez eliminados los ejemplares dominantes, el resto del grupo no abandonaría a los suyos aun muertos. La razón de este cruento ritual es la de comercializar la carne y la piel de los también llamados carpinchos, muy preciadas en algunos países. Se suele respetar a hembras y jóvenes para garantizar su futuro.



Pero antes de concluir, para eliminar los vestigios de la cruda realidad, permitidme el placer de exponer mi primera impresión ante este enorme roedor después de verlo directamente dormitando; fue como ver a un enorme hámster acurrucado en su nido de hierbas, pacífico y confiado, como quien mira a su perro descansando en el jardín.



Su nombre vernáculo significa “Señor de la hierba”, esto da una idea clara sobre la base de su alimentación. Pasa las horas más calurosas del día reposando, bien en la orilla de cualquier masa de agua o sumergido con objeto de refrescarse, ya que carece del sistema fisiológico interno de termorregulación. Cuando llega la tarde, con menos calor, aprovecha para alimentarse apacentando como las ovejas.


Es un excelente nadador que se impulsa con sus menbranas interdigitales, y me gustó verlo surcando las aguas buceando por la superficie mientras dejaba tras de si una estela que lo delataba. Cuando necesitaba respirar, asomaba levemente la parte superior de la cabeza donde los ojos, los orificios nasales y los diminutos pabellones auriculares cumplían discretamente las funciones informativas necesarias del capibara, puesto que sus enemigos son numerosos y las precauciones pocas.


Video de El Hombre y La Tierra sobre la captura de los capibaras (imágenes cruentas).


http://www.rtve.es/alacarta/videos/el-hombre-y-la-tierra/hombre-tierra-rodeo-chiguieres/802181/

domingo, 11 de marzo de 2012

Quero-quero (Vanellus chilensis); un ave guerrera.



Quienes conocen al arrendajo (Garrulus glandarius) saben que su característica más conocida no es precisamente la de dejarse ver, si no todo lo contrario, es la de dejarse oír. Y, lo hacen de un modo estridente, alarmando a todos habitantes del bosque, poniéndolos en guardia ante la presencia de un eventual enemigo. Algo parecido ocurre con el quero-quero (Vanellus chilensis) como se le conoce en Brasil, un charádrido algo mayor que nuestra avefría europea (Vanellus vanellus) y que tiene por costumbre alertar a todos los animales que conocen el pronóstico de su voz.



Cuando observé al quero-quero por primera vez, la impresión inicial fue la de tener ante mi a un ave inquieta, muy activa, belicosa y soberbia. Con un intenso griterío levantaba el vuelo súbitamente una y otra vez, rodeando el perímetro más importante de su núcleo territorial, ahuyentando por ello, a todas las aves de su alrededor. Veía a un ave briosa, pero sobre todo, firme y decidida a combatir con cualquier intruso que sobrepasara su línea de seguridad.



Mientras ampliaba una de las fotografías, comprobé que en cada vértice flexor de sus alas sobresalía un rojizo y afilado espolón. Desconocía la existencia de este apéndice intimidatorio que me hizo comprender la reacción de su desparpajo a la hora de deambular tan altanero por su propiedad. Estos afilados espolones son utilizados durante sus peleas, exhibiéndolos con las alas abiertas y peleando como auténticos gallos de combate pero, en vez de a patadas a manotazos. Son capaces por su irascibilidad, de perseguir y acosar a rapaces, gatos domésticos o cualquier husmeador que ponga en peligro a sus crías.

Me comentaron un caso de ataque de estas aves a un empleado en los jardines de su empresa, cuya persona quizá, se acercó demasiado sin saberlo a la zona de cría de estas aves.
Los chilenos le llaman tero-tero, y su selección de rugby lo tiene como emblema en su escudo. Ahora entiendo la originalidad del pueblo chileno con su equipo de rugby, seleccionando a un ave que les representa en su escudo con todo el empuje de una auténtica fiera.



Foto: cortesía Wikipedia.
He querido echar mano de la socorrida Wikipedia para mostraros una imagen que revela claramente los intimidantes espolones del quero-quero, su principal recurso defensivo después del vuelo. Impresionan ¿verdad?




Nuestras avefrías son menos belicosas, de voz más suave, menos estridente y similar al tierno maullido de un gato. Sin embargo, ambas abanderan unas características específicas que las hacen destacables tanto por el contraste de su vistoso plumaje tornasolado como por su capacidad de desplazamiento y alimentación en equipo.


El bando aerodinámico de las grullas deja a los incondicionales de estas aves con la boca abierta cada vez que vienen y van; pero, no es menos espectacular el de las avefrías europeas que, con su rítmico batir de alas alternan el blanco y negro de su plumaje consiguiendo crear un efecto mágico, como el destello chispeante de una lluvia de estrellas.
Nota: para diferenciar a los machos de las hembras en vuelo basta con fijarse en el ancho de las alas; las de las hembras son más estrechas.









La familia Charadriidae abarca 63 especies entre chorlitos, chorlitejos y avefrías; son aves de espacios abiertos y cercanos a humedales empantanados, ríos y costas. Nuestro protagonista no desecha las zonas humanizadas como jardines, parques e incluso campos de futbol. Se alimenta principalmente de insectos que, a veces, captura en pequeñas carreras; también busca todo tipo de presas entre el limo, como lombrices y otros invertebrados.

Mas datos:

http://es.wikipedia.org/wiki/Vanellus_chilensis

http://www.zoowebplus.com/animales/?animal=teruteru

http://www.wikiaves.com.br/quero-quero

martes, 6 de marzo de 2012

Gallipavo (Cathartes aura) y Zopilote (Coragyps atratus)



Colgadas del cielo sobre el extenso manto vegetal selvático, observé el vuelo de unas rapaces de tamaño medio. Planeaban ligeras, con la pericia de expertas aves veleras. Es el planeo una clave específica para unas aves que precisan realizar largas prospecciones en busca de la escasa carroña, su alimento básico. Hallarla no es muy complicado, puesto que cuentan con la ayuda de una vista poderosa y la capacidad de planear sin descanso sobre corrientes térmicas, ahorrando con ello, gran cantidad de energía.



Estos datos, sin duda, simbolizan a los buitres, y, entre ellos, están los gallinazos, buitres ligeros de la familia de los Catártidos. Recuerdan, de ahí el nombre de gallinazos, aunque de manera lejana, a una enorme gallina. De todos modos, no va tan desencaminado el nombre con el que se les conoce, ya que algunos especialistas, afirman que están lejanamente emparentados con las Galliformes, donde se incluyen entre otras muchas especies, los pavos, las perdices o las gallinas. Estas afirmaciones se basan en ciertos rasgos de su anatomía, como la forma y la disposición de los dedos de las patas y en algunas pautas de su comportamiento.



El gallinazo, gallipavo, aura o buitre pavo (Cathartes aura) es un buitre del Nuevo Mundo con un tamaño similar al del alimoche (Neophron percnopterus). Son por su tamaño medio muy maniobreros y muy efectivos para detectar pequeños animales muertos, moribundos o heridos, a los que son capaces de dar muerte. Pueden robar además, pollos de otras aves. Cuando las presas son mayores han de esperar a que otros carroñeros superiores en fuerza les dejen las sobras, pero, con ayuda de su aguzado pico en forma de pinza cirujana consiguen arrancar esas briznas de carne sujetas a los huesos, donde los grandes no llegan. Si la carroña escasea, son capaces de alimentarse de deshechos de origen vegetal como frutos. El buitre leonado (Gyps fulvus) ingiere algunas plantas, tal vez, con objeto de limpiar su aparato digestivo.



Este gallinazo tiene la cabeza rojiza, sin plumas; pico blanco y unas narinas con formas parabólicas poseedoras de un agudo sentido del olfato (según algunos autores), al parecer, capaz de captar en vuelo los efluvios de animales muertos. La vista juega un papel fundamental, como en los buitres del Viejo Mundo que, por contra, son anósmicos. Su peso es de 1000 a 2000 gramos y una altura de 68 a 81 centímetros. Tiene un plumaje irisado que resalta de su plumaje pardo oscuro.



Aunque es habitual de las pampas, lugares deforestados, rastrean también zonas boscosas. Llegada la noche, se agrupan con otros ejemplares en árboles dispersos de las llanuras. Al inicio del nuevo día cada uno prospecta por separado, juntándose en las carroñas de ganado donde disputan con otras especies y congéneres el difícil ejercicio de comer.


Gallipavo (Cathartes aura)


Alimoche (Neophron percnopterus)






Siluetas en vuelo de gallipavo.

ZOPILOTE (Coragyps atratus)

Son similares en tamaño y morfología a los gallinazos pero, mucho más abundantes. Se les conoce también con el nombre de zamuro, cuervos negros, zopes, jotes, buitres negros y urubúes, miden de 58 a 66 centímetros de altura. El pico del zopilote es algo más fino que el de los gallinazos y su cabeza y cuello están desnudos con una extraña rugosidad en la piel que es de color grisáceo oscuro. Presentan por lo general un aspecto sucio, ya que suelen tener el plumaje manchado de excrementos, además, es conocida en ellos una práctica que consiste en dejar que las deyecciones manchen sus patas. Este método (urohidrosis) es interpretado como una táctica utilizada para refrescarse mientras se evaporan los excrementos.




Son aves muy gregarias que utilizan dormideros comunales y suelen ser algo mas atrevidos que los gallinazos al visitar con desparpajo los dominios humanos, incluidas las cunetas de las carreteras en busca de animales atropellados; así los recuerdo cuando estuve hace años en La Habana.



La nota triste, como es habitual, viene de la mano del hombre. la intensa persecución de la que son objeto tanto gallinazos como zopilotes por parte de los ganaderos estadounidenses es demencial, ya que son consideradas incomprensiblemente perjudiciales para sus intereses económicos, atribuyéndoles la transmisión de enfermedades al ganado, un hecho que no ha podido ser demostrado científicamente por estudios realizados en diversas ocasiones.

Bibliografía:

Enciclopedia de Los Animales: ed. “Rueda”.
Aves del Mundo: Bryan Richard, ed. “p”
Enciclopedia Fauna: Félix R. de La Fuente, ed. “Salvat”
http://es.wikipedia.org/wiki/Cathartes_aura
http://www.avesdelima.com/gallinazo_cabecirojo.htm

jueves, 1 de marzo de 2012

Canário da terra verdadeiro (Sicalis flaveola)



Me llamó bastante la atención el amarillo tan intenso de este precioso canario silvestre, pero más todavía, cuando comprobé la melodía de su canto. Me recordó a nuestro estridente verdecillo (Serinus serinus) por su color, a pesar de pertenecer el primero a la familia Embericidae y el segundo a la Fringillidae.
Es un pájaro bastante dócil ante la presencia humana y, precisamente, el oro de su plumaje y su voz melodiosa y cautivadora provocaron su nefasta situación, estando por ello, entre las diez aves más perseguidas de Brasil. Gracias a la estimable protección de la que goza dentro del país y a la concienciación de la gente responsable, su número va en aumento.



Su tamaño es de unos 13´5 cm de longitud y pesa unos 20 gramos. Dimorfismo sexual poco acentuado. Ambas aves visten un amarillo fuerte. La hembra carece del píleo y mentón rojizos del macho y su amarillo es algo más apagado y jaspeado. Los jóvenes machos cantan entre los 4 a 6 meses de edad y a los 18 consiguen el plumaje de adultos.


Macho de Canário da terra alimentándose con semillas de gramineas en un prado; picoteando desde la base de la vaina hacia arriba consigue extraer su contenido.

La alimentación es básicamente granívora aunque tampoco desaprovechan la posibilidad de ingerir insectos capturados durante sus campeos. Acude con frecuencia a comederos con semillas en jardines.



El nido tiene forma de cuenco, y está construido con materiales vegetales y forrados con elementos suaves de todo tipo como el de los pardales (Passer domesticus), que también los ubican a cubierto. La hembra pone unos cuatro huevos que incuba durante unos 14 o 15 días. Una vez concluida la época de reproducción, estas aves, se concentran en grupos o bandos de decenas de individuos.



Vive en terrenos secos, campos de gramíneas y zonas ajardinadas de parques y urbanizaciones; su número es mayor en regiones áridas.



Se distribuye con mayor presencia por el sureste de Brasil (muy urbano). Localizado también en Venezuela, Colombia, Ecuador, Perú, Bolivia, Paraguay, Uruguay y Argentina.


Fuente: Wiki Aves
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